Croquetas de espinaca y queso
Si te gustan las croquetas, no te pierdas estas croquetas de espinaca y queso. Tan tremendamente sabrosas y cremosas, que volarán literalmente de tu mesa
Aunque resulte increíble, la que hoy conocemos como la tapa típica española por antonomasia, la croqueta, parece ser que no es española…
Dicen que la croqueta no llegó a la península hasta finales del siglo XV. Hay fuentes que sitúan su origen en diferentes países de Europa como Francia, Rusia e Italia.
Lo que queda claro es que en España, hemos sabido recibirla muy bien, la hemos implantado, mejorado e incluso la hemos convertido en un emblema tanto de nuestra gastronomía como de nuestros momentos de disfrute. Siendo común encontrar siempre algún plato de croquetas en cualquier bar que se tercie, incluso bares especializados completamente en esta elaboración, teniendo una carta exclusiva a base de croquetas.
Es tanto el amor y la devoción que se le profesa a la croqueta, que tiene reservado su propio día en el calendario. El 16 de enero es el Día Internacional de la croqueta. Si eres un croqueta lover, ¡Apúntatelo! 😉
Pero como sucede con las cosas buenas de la vida en general, no hace falta esperar a que sea un día señalado en el calendario para disfrutarlas y las croquetas no podían ser una excepción. Y es que si no fuera porque al ser una masa frita no son para consumo diario, perfectamente podríamos comerlas todos los días y ser completamente felices durante unos minutos… porque sí, confesémoslo, unas buenas croquetas dan la felicidad o al menos así lo parece mientras las disfrutamos.
En España, las croquetas se han convertido en una excelente receta de aprovechamiento, pero bien merece partir de cero y prepararlas a conciencia. Como estas croquetas de espinaca y queso, donde se combina la intensidad de sabor de la espinaca con la cremosidad y textura del queso, transformándose en un auténtico bocado de dioses.
Si tengo que hacer una confesión en petit comité, diré que soy una auténtica amante de las croquetas, pero no de cualquier croqueta, sino de las buenas croquetas caseras hechas con cariño y esmero. Bien cremosas por dentro y crujientes por fuera, que hacen que este humilde y pequeño bocado se convierta en un bocado de lujo.
Actualmente está de moda llevar la cremosidad al extremo, poniéndose como tendencia gastronómica las croquetas líquidas, algo que debo confesar me desagrada bastante. Al igual que todo lo contrario, una croqueta densa o mazacote también es horrible. Para mí la croqueta perfecta debe mantener un equilibrio de corteza fina y crujiente y un interior cremoso y sabroso como las croquetas de espinaca y queso que te traigo hoy.
Por ello, si te gustan las croquetas como a un niño una chuche, no te pierdas esta receta de croquetas de espinaca y queso. Tan sumamente sabrosas y cremosas que te las quitarán de las manos. 😊
Ingredientes para 30 croquetas de espinaca y queso
750 ml de leche entera
65 gr de mantequilla sin sal
65 gr de harina de trigo de todo uso
1cebolla
250 gr de espinacas frescas
130 gr de queso emmental
Sal
Pimienta negra recién molida
Harina de trigo de todo uso
Huevo batido
Pan rallado
Pasos para preparar croquetas de espinaca y queso
En una sartén amplia ponemos la mantequilla y la derretimos dejándola a fuego suave hasta que empiece a tostarse. En ese momento, agregamos la cebolla bien picadita junto con una pizca de sal y de pimienta negra recién molida. Dejamos tapado a fuego bajo hasta que la cebolla esté bien pochada y empiece a caramelizarse.
A continuación, incorporamos las hojas de espinacas frescas lavadas y picadas groseramente. Rehogamos unos minutos hasta que se ablanden.
Seguidamente, incorporamos la harina de trigo y cocinamos durante unos minutos para que ésta se tueste y no tengamos sabor a harina cruda. Incorporamos la leche poco a poco hasta su totalidad removiendo constantemente y dejando cocinar hasta que la mezcla empiece a hervir.
Por último, agregamos el queso emmental en trocitos pequeños y seguimos cocinando a fuego suave y sin parar de remover hasta que esté completamente fundido.
Llevamos la mezcla a una fuente y la tapamos con papel film a piel. La dejamos enfriar a temperatura ambiente y después reservamos en nevera hasta que endurezca.
¡Es el momento de preparar las croquetas! Con la ayuda de 2 cucharas formamos las croquetas, las pasamos por harina, huevo y pan rallado y las freímos en abundante aceite de oliva hasta que estén doraditas.
Llega el momento de disfrutar de estás maravillosas croquetas de espinaca y queso. Tan deliciosas, sabrosas y cremosas que la próxima vez prepararás el doble de cantidad porque van a volar. 😉
Tips&Consejos
1- Puedes utilizar el queso que más te guste. Te recomiendo que tenga un buen equilibrio entre sabor y cremosidad.
2- Puedes preparar la bechamel por un lado y después incorporarle el sofrito si lo prefieres. A mí me resulta muy cómodo hacerlo todo en la misma sartén.
3- Generalmente se recomienda para evitar la aparición de grumos en la bechamel utilizar la leche caliente. Siéntete libre de utilizarla así si tienes tendencia a que queden grumos.
4- Es recomendable que dejes la masa en nevera el tiempo suficiente para que endurezca y se puedan formar bien las croquetas. Yo siempre lo dejo de un día para otro.
5- Para un acabado más crujiente, puedes utilizar Panko en vez de pan rallado normal.
6- Disfruta de estas croquetas recién hechas para deleitarte con su extrema cremosidad.
Te dejo un video corto de la elaboración de estas croquetas de espinacas y queso. ¡No te lo pierdas! En él, podrás observar la textura increíble con la que quedan.
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Cocinando con Tj
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