Masa sablée
La masa sablée perfecta existe, y hoy te voy a enseñar a hacerla en casa de una manera sencilla con esta guía definitiva para dominar este básico de la repostería.
Si te apasiona el mundo dulce y disfrutas preparando postres caseros, la masa sablée debe ocupar un lugar especial en tu recetario. No solo es una de las masas básicas más versátiles en repostería, sino que también es la base infalible de muchas tartaletas, tartas y postres clásicos franceses.
En esta entrada, quiero compartir contigo todo lo que necesitas saber para que te animes a prepararla en casa sin miedo. Porque sí, aunque su nombre suene sofisticado, la masa sablée es mucho más fácil de lo que parece. Y cuando descubras lo crujiente, delicada y deliciosa que queda, ¡no querrás volver a comprar masas comerciales nunca más!
La palabra sablée viene del francés y significa “arenosa”. Esta textura tan característica se logra gracias a una proporción generosa de mantequilla, que le da un acabado suave, quebradizo y un sabor inconfundible. Es una masa rica y delicada, perfecta para rellenar con cremas, frutas, ganaches o curds… Las posibilidades son infinitas.
Aprender a preparar masa sablée es dominar uno de los fundamentos de la repostería casera.
Forma parte de mi serie Básicos de la Repostería en Instagram, donde te enseño paso a paso cómo hacer masas, cremas, rellenos y técnicas esenciales para que puedas crear postres increíbles en casa.
Lo mejor, es que no necesitas ingredientes raros ni utensilios especiales. Con un poco de mimo y algunos consejos clave, tendrás una masa perfecta desde la primera vez
Ingredientes para la masa sablée
120 g de harina de trigo de todo uso
25 g de harina de almendras
50 g de azúcar glas
60 g de mantequilla bien fría
32 g de huevo batido
Una pizca de sal
Elaboración de la masa sablée
Mezcla la harina, la almendra, el azúcar, la sal y la mantequilla bien fría cortada en cubos pequeños hasta tener una textura arenosa (este paso lo puedes hacer a mano o a máquina con el accesorio pala de la amasadora). Añade el huevo batido e integra bien. Haz una bola y extiéndela entre 2 hojas de papel de horno, dejándola con un grosor de 3 mm ayudándote de unas guías para ello.
Lleva a la nevera 20 minutos para que tome consistencia y sea más fácil manipularla. Forra la base y los laterales del molde cortando los sobrantes. Lleva de nuevo a la nevera 10 minutos más y hornea a 170°C durante 40 minutos o hasta que veas que la masa se dora uniformemente. Deja enfriar y desmolda con cuidado.
Tips&Consejos para una masa sablée perfecta
1- Usa mantequilla fría y de buena calidad
Es el ingrediente protagonista. Cuanto mejor sea la mantequilla, más sabrosa será tu masa. Además, trabaja siempre con mantequilla fría para lograr esa textura arenosa que buscamos.
2- No amases en exceso
Trabajar la masa demasiado activa el gluten y puede hacer que quede dura. Solo mezcla hasta integrar los ingredientes. En este caso, menos es más.
3- Tiempo de reposo: no te lo saltes
Deja reposar la masa en la nevera, envuelta en film, al menos 30 minutos antes de estirarla y de cortarla. Es fundamental. Así se asienta, se enfría la grasa y se evita que se encoja al hornear, además de ser más fácil de manipular.
4- Estira entre papeles de horno
Esto evita añadir más harina de la necesaria y te ayuda a obtener un grosor uniforme. Además, facilita muchísimo pasarla al molde.
5 – Usa peso para hornear
Si vas a hornearla sin relleno, cubre la masa con papel vegetal y añade garbanzos, bolitas de cerámica o cualquier peso de cocina. Así evitarás que se infle o deforme.
También puedes pinchar la masa ligeramente con un tenedor.
6- Usa guías para extender la masa
NO necesitas nada complejo ni especifico. Unas maderas del grosor deseado serán suficientes para extender la masa del mismo grosor, evitando así partes más gruesas que otras. La recomendación es que sea de 3mm ya que lo que se busca es que sea una masa fina y muy quebradiza. Con este grosor queda ideal.
7- Pesa todos los ingredientes
Es fundamental mantener la proporción de ingredientes para un resultado perfecto. Con estas cantidades salen unos 600 g aproximadamente, lo que cunde para dos tartaletas grandes. Si necesitas hacer la mitad, simplemente divide las cantidades. Bate el huevo y añádelo así a la receta, de esta manera podrás ajustar exactamente las cantidades.
8- Congela la masa
Si haces más cantidad o te sobra de una elaboración, guárdala en el congelador bien envuelta en film transparente y a su vez dentro de una bolsa. Cuando quieras usarla, solo tendrás que dejarla descongelar en la nevera unas horas antes.
Anímate a hacerla en casa porque es una de esas recetas que marcan la diferencia en un postre. La masa sablée casera es delicada, se deshace en la boca, y da un toque profesional a tus tartas. Además, puedes hacerla con antelación y conservarla en nevera o congelador, ¡lista para cuando te apetezca hornear!
Te dejo un video corto con el proceso de elaboración de esta masa sableé. No te lo pierdas, porque te será de gran utilidad a la hora de prepararla.
Déjame un comentario si tienes cualquier duda sobre la receta. Y no dudes en etiquetarme en redes sociales si la preparas, me encantará verla y compartirla con mi comunidad.
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Cocinando con Tj
Hola soy Teresa, ¡Bienvenidos a mi Blog!
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