Tarta de limón sin horno
Los postres de limón son mis favoritos cuando el calor aprieta porque resultan muy refrescantes. También son ideales para cuándo quieres un postre no demasiado empalagoso para disfrutar después de alguna comilona, aunque no sea verano. Esta tarta de limón sin horno es una de mis preferidas para estas ocasiones. Además, la facilidad para prepararla con ingredientes muy básicos y accesibles hace que sea uno de mis postres predilectos para sorprender a toda la familia.
Tanto es así, que muchas veces la preparo para mi cumpleaños. En pleno agosto apetecen recetas refrescantes como esta, que no lleven demasiado tiempo en la cocina y que además sean fresquitas.
Tanto si te gusta el limón, como si no eres muy fan, te recomiendo que pruebes esta tarta de limón para descubrir un postre refrescante, nada ácido, muy cremoso y equilibrado.
Así que no pierdas ojo a esta tarta porque cuando la pruebes o la prueben, no pararán de pedírtela. Te lo digo por experiencia propia…
Ingredientes para la tarta de limón sin horno
(Molde 18cm)
1 L de nata 35% m.g (250 ml la usaremos para disolver la gelatina y el resto para montarla)
114 g de gelatina en polvo sabor limón
Zumo de un limón (aproximadamente 70 g)
370 g de leche condensada
250 g de queso crema
100 g de galletas tipo digestive
50 g de mantequilla
Elaboración de la tarta de limón sin horno
En primer lugar, preparamos la base de la tarta. Para ello, trituramos las galletas y las mezclamos con la mantequilla derretida hasta que se integren bien ambos ingredientes. Llevamos a la base de nuestro molde y compactamos un poco con la ayuda de una cuchara o base de un vaso, reservando en nevera mientras preparamos el relleno.
A continuación, en un bol pequeño calentamos 250 ml de nata y disolvemos en ella la gelatina en polvo sabor limón. Dejamos atemperar para que no esté tan caliente.
Por otro lado, mezclamos el queso crema, la leche condensada, el zumo de limón y la gelatina de limón previamente disuelta en la nata caliente. A esta mezcla incorporamos la nata montada restante en picos suaves o semi montada, y la integramos con el resto de los ingredientes poco a poco con movimientos envolventes.
Por último, vertemos la mezcla sobre la capa de galletas y llevamos de nuevo al frigorífico durante un mínimo de 12 horas. Transcurrido este tiempo podemos decorarla al gusto. En este caso yo lo he hecho con unas rodajas de limón finitas y unas hojas de hierbabuena fresca.
Tips&Consejos
1-Ajusta el nivel de dulzor al gusto. En función de la marca comercial de gelatina y de su contenido en azúcares/edulcorantes, necesitarás más o menos cantidad de leche condensada. Mi recomendación es que adaptes siempre el nivel de dulzor de las recetas. Yo uso la marca Royal sabor limón y con estas cantidades sale perfecta.
2-La tarta gana en sabor con el reposo. A los dos días su sabor y textura se han asentado mucho más. Por eso, déjala en nevera mínimo 24h.
3-Para la base puedes usar las galletas clásicas tipo maría. Sin embargo, las tipo digestive se compactan menos y para la suavidad de esta tarta encajan mucho mejor.
Te dejo un video corto para que veas lo fácil que es de preparar esta tarta de limón. ¡Fíjate bien en la textura y verás que pasada!
Déjame un comentario si también eres fan de los postres de limón como yo. No dudes en etiquetarme en redes sociales si la preparas, me encantará verla y compartirla con mi comunidad.
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Cocinando con Tj
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