Coca de pisto y queso
¿No conoces la coca? Hoy te enseño cómo preparar esta coca de pisto y queso, un clásico de la cocina valenciana para que lo disfrutes como más te guste.
Hay recetas que huelen a tradición. Una de ellas son estos tomates secos hechos con el método tradicional que aprendí de mi abuela.
Vivir en un ambiente rural, rodeada de campo me ha enseñado a dar valor al producto de temporada y optimizar de la mejor manera lo que nos da la tierra en cada momento.
El verano es la época de ser un poco hormiguita y utilizar el excedente de producto de la huerta que no siempre podemos usar fresco en el momento, para tener otro que nos sirva durante los meses de invierno, donde la opción de producto de la huerta es más escasa.
Además de conservas de tomate natural o de salsas de tomate que tan bien nos vienen en los meses de invierno, los tomates nos brindan la oportunidad de secarlos. El secado es un fantástico método de conservación. De hecho, es uno de los más antiguos, donde no solo se mantienen la mayoría de las propiedades del producto, sino que además sus sabores se intensifican.
Hay muchas maneras de secar tomates en casa. Hoy te explicaré todas para que escojas la que más se adapte a tus necesidades o posibilidades, y te contaré la que yo hago en casa, la que siempre he visto hacer desde que tengo uso de razón y la que es de mi predilección, no solo por su comodidad, sino porque para mí es la más natural y económica de todas; el método de secado al sol.
El método de secado al sol es el más antiguo y económico, pero es cierto que es algo más largo y laborioso y en determinadas zonas no es posible por las condiciones climatológicas de la zona, siendo en estos casos una buena opción el secado con deshidratadora o al horno.
Si quieres saber cómo preparo los tomates secos en casa al estilo más tradicional, no te pierdas el video que te dejo a continuación y todas las indicaciones para que te queden perfectos. Solo necesitas dos ingredientes y un sitio bien soleado.
1-No es necesario que sean tomates cherry, puedes usar cualquier variedad de tomate que sea carnosa. Tradicionalmente se usan los tomates pera, pero puedes usar otras variedades.
De hecho, siempre hemos utilizado tomate pera o valenciano para secar. Hace ya algunos años tuvimos un excedente de tomates cherry que no sabíamos cómo utilizar y optamos por probar a secarlos. Nos gustó tanto el resultado, que desde entonces siempre los preparamos con esta variedad. Secan más rápido y además dan menos problemas de enmohecimiento, cosa que suele suceder con las variedades más grandes.
Lo que sí es común en todas las variedades independientemente de las que se usen, es que los tomates deben de estar bien maduros y que, en el caso de utilizar variedades de tomates más grandes, se deben retirar las semillas en la medida de lo posible para que sea más agradable al paladar.
2-El tiempo de secado dependerá del tipo de tomate utilizado y también de la climatología. Es recomendable secar los tomates durante los meses de julio o agosto que es cuando el sol es más intenso. De la misma manera, también es recomendable no dejarlos a la intemperie por la noche ya que siempre suele refrescar y tienden a humedecerse, lo que retrasa el secado de nuestros tomates y los expone a que se enmohezcan.
3-Sí tienes deshidratadora puedes secarlos en ella sin problemas, te quedarán unos tomates secos perfectos para conservar durante mucho tiempo. O también escoger la opción del horno que es un método fácil y rápido, aunque tiene la desventaja del consumo eléctrico y que, si estamos en pleno verano con una ola de calor, encender el horno no es lo más apetecible.
Para secarlos al horno es recomendable hacerlo a temperatura de 50 o 60 °C con aire, para que se vayan secando, pero no cocinando. Además, es importante no amontonarlos para facilitar el secado.
5-La conservación se deberá de hacer en bolsas de papel al abrigo de la luz y la humedad o en botes de cristal bien limpios. También podemos optar por conservarlos en aceite de oliva y aromatizarlos si queremos. Te dejo la receta aquí
A la hora de consumirlos las opciones son infinitas; salsas, guisos, pasta, pesto, pizzas, salsas, bocatas, pinchos, hamburguesas, canapés…
Dependerá del grado de secado y del método de conservación que hayamos hecho, poder los utilizar directamente o no.
Si hemos secado mucho los tomates, la conservación será mayor ya que al tener menos agua evitaremos la proliferación de bacterias que estropeen los tomates, pero necesitaremos hidratarlos un poco antes de su cocinado. Poniéndolos en remojo unas 6- 12 horas y cambiando un par de veces el agua antes de usarlos. Así quitaremos también el exceso de sal.
Otra opción es hidratarlos 30 o 60 minutos antes de usarlos en agua caliente.
Si los conservamos en aceite de oliva se pueden consumir directamente, teniendo en cuenta que si están completamente secos estarán más duros, pero se conservarán durante más tiempo. Si por el contrario no están del todo secos, deberán de conservarse en nevera durante un máximo de 3 meses en función del grado de secado de los tomates.
Déjame un comentario para saber si has preparado alguna vez tomates secos en casa y con qué método. No dudes en etiquetarme en redes sociales si los preparas. Me encantará verlos y compartirlos con mi comunidad.
Hola soy Teresa, ¡Bienvenidos a mi Blog!
Desde este pequeño rincón compartiré mis recetas y mis momentos alrededor de la cocina. Espero que lo disfrutéis y me acompañéis.
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