Orejas de Carnaval
Orejas de carnaval crujientes y fáciles de preparar. La receta tradicional que siempre triunfa en España en Carnaval.
Hay recetas que no solo se recuerdan por su sabor, sino también por todo lo que representan. En la gastronomía tradicional valenciana, la coca de llanda es uno de esos dulces sencillos que forman parte de nuestra memoria colectiva. Un bizcocho humilde, hecho con ingredientes básicos, que durante generaciones ha ocupado un lugar especial en las cocinas de muchas casas.
La coca de llanda, también conocida como coca boba o coca de mida en algunas zonas, es uno de los ejemplos más claros de cómo la repostería casera tradicional puede ser deliciosa sin necesidad de complicaciones. Su nombre proviene de la bandeja metálica rectangular en la que se hornea, llamada llanda en valenciano, y que le da esa forma característica baja y amplia tan reconocible.
Es un dulce que destaca por su textura tierna y ligeramente húmeda, con una miga esponjosa y aromática que suele ir coronada con una capa de azúcar y canela que, al hornearse, crea esa costra crujiente tan irresistible. Un contraste sencillo, pero absolutamente perfecto.
Pero más allá de su sabor, para muchos valencianos, entre los que me incluyo, la coca de llanda es también un recuerdo.
Es el bizcocho que casi siempre estaba presente en casa. El que se preparaba sin necesidad de una ocasión especial. El que llenaba la cocina de ese aroma tan reconfortante mientras se horneaba lentamente.
Es un dulce que destaca por su textura tierna y ligeramente húmeda, con una miga esponjosa y aromática que suele ir coronada con una capa de azúcar y canela que, al hornearse, crea esa costra crujiente tan irresistible. Un contraste sencillo, pero absolutamente perfecto.
Pero más allá de su sabor, para muchos valencianos, entre los que me incluyo, la coca de llanda es también un recuerdo.
Es el bizcocho que casi siempre estaba presente en casa. El que se preparaba sin necesidad de una ocasión especial. El que llenaba la cocina de ese aroma tan reconfortante mientras se horneaba lentamente.
Además, una de las razones por las que la coca de llanda sigue siendo tan popular es su facilidad de preparación. Se trata de una receta muy accesible, elaborada con ingredientes que casi siempre tenemos en casa, lo que la convierte en una opción perfecta para quienes disfrutan de la repostería casera sencilla.
No hace falta ser un experto en cocina para conseguir un resultado delicioso. De hecho, esa es precisamente parte de su encanto: es un bizcocho que cualquiera puede preparar y que siempre consigue reunir a la familia alrededor de la mesa.
Hoy en día podemos encontrar muchas versiones de esta receta tradicional: con ralladura de limón o naranja, con yogur, con calabaza, almendra o incluso con pequeñas variaciones que cada familia ha ido adaptando con el tiempo. Pero en esencia, la coca de llanda sigue siendo ese bizcocho de siempre, el de las meriendas de casa, el de las fiestas de barrio, el de las recetas transmitidas de generación en generación.
Porque hay dulces que nunca pasan de moda.
Y la coca de llanda, con su sencillez, su aroma y su sabor tan familiar, es sin duda uno de los grandes tesoros de la repostería tradicional valenciana.
Un bizcocho humilde, pero lleno de historia. Y sobre todo, lleno de recuerdos. Y por eso, no podía faltar en mi serie: Postres de España.
6 huevos talla L
270 g de azúcar
270g de harina de repostería
120 g de leche
150 g de aceite de oliva
Ralladura de un limón grande
3 gaseosas
Azúcar y canela para la superficie
En primer lugar, bate los huevos junto con el azúcar hasta que dupliquen su tamaño. Agrega la leche, el aceite y la ralladura de limón.
Por último incorpora la harina y los sobres de gaseosa tamizados. Mezcla lo justo para integrar bien en la masa.
Forra el molde rectangular o llanda con papel de horno y vierte la masa. Espolvorea la superficie con canela en polvo y azúcar.
Hornea en horno precalentado a 180 °C durante 30 minutos. Deja enfriar antes de cortar.
1- Esta coca recibe su nombre del molde metálico que se utiliza para hornearla. Se conoce como llanda (lata) y es de aluminio. Podrás encontrarlas en cualquier ferretería, por internet o en cualquier bazar chino.
Normalmente se utiliza este molde, ya que es característico que quede fina y rectangular, pero se puede hornear en cualquier otro tipo de molde.
Si lo haces en otro molde deberás de tener en cuenta que los tiempos de horneado que serán diferentes. Se utilizas un molde más grande, el tiempo de horneado será menor y quedará más fina. Por el contrario, si utilizas un molde más pequeño, quedará más gruesa y necesitará mayor tiempo de horneado. El tamaño de la mía es de 30x25cm.
Aunque si quieres preparar la auténtica coca de llanda valenciana te aconsejo que te compres una llanda para prepararla. Son muy económicas y las utilizarás para más recetas.
2- La receta tradicional auténtica de la boca de llanda valenciana se hace con aceite de oliva.
Actualmente me he encontrado con un poco de debate en el que mucha gente me dice que es mejor utilizar aceite de girasol ya que el aceite de oliva da demasiado sabor a la masa.
La aclaración es la siguiente: Nuestras madres, abuelas, bisabuelas, etc. solamente disponían de aceite de oliva como grasa vegetal (al menos en la zona mediterránea) Por lo que la receta auténtica se hace con aceite de oliva.
Actualmente hay una tendencia a utilizar aceites de oliva virgen extra muy potentes de sabor, muy verdes, con un picante potente, etc. Pero hay que tener en cuenta que en las zonas rurales la gente elaboraba su propio aceite. Al ser de cosecha propia y querer obtener el máximo rendimiento posible, no se hacía, ni se suele hacer con aceitunas muy verdes, por lo que las características organolépticas de este tipo de aceites son más suaves.
Si me estás leyendo y eres de la Comunidad Valenciana y también has elaborado tu propio aceite sabrás a lo que me refiero. Si por el contrario quieres preparar esta receta te aconsejo que compres un aceite de oliva catalogado como suave para hacer esta y otras recetas de postres. Y si por supuesto prefieres utilizar aceite de girasol siéntete libre de hacerlo en la misma cantidad.
3- La costra superficial de esta coca es indiscutiblemente obligatoria, por lo que no dejes de añadir azúcar y canela para disfrutar de esta auténtica maravilla.
4- La receta que hoy te he traído es la más básica y tradicional. Por supuesto, hay más variantes como por ejemplo la de naranja que se suele hacer durante la época de cítricos valencianos en la que se sustituye la ralladura de limón por naranja y la leche por su zumo. Queda absolutamente deliciosa.
También es frecuente prepararla con almendra sustituyendo una parte de harina por almendra molida, añadir nueces troceadas o también la versión con calabaza asada.
Realmente es un bizcocho y es fácilmente adaptable a cualquier gusto o época del año. Y es que no debemos olvidar que la cocina tradicional siempre ha estado sujeta a la disponibilidad de ingredientes de cada temporada. Y eso también es mágico.
5- También quiero destacar que esta receta es la tradicional en cuanto a ingredientes, pero que las cantidades están adaptadas a mi gusto. Por lo general huyo de los postres excesivamente dulces, y los más tradicionales suelen ir más cargados de azúcar, porque antes se consumían de manera puntual y también tenían un gasto calórico más elevado debido a los trabajos en el campo.
Para conseguir mantener la textura reduciendo la cantidad de azúcar he tenido que hacer un ajuste en las cantidades del resto de los ingredientes, ya que en este caso he reducido la cantidad de azúcar prácticamente a la mitad de la receta tradicional. Pero créeme qué en boca es auténticamente espectacular.
El azúcar además de aportar dulzor a las masas aporta humedad, por lo que no es suficiente con reducir el azúcar de la receta tradicional sin más, sin cambiar las cantidades del resto de los ingredientes. De lo contrario tendríamos una coca excesivamente compacta y seca.
6- Para esta receta se utilizan tradicionalmente gaseosas en vez de levadura química en polvo o polvo para hornear. Antiguamente este no se encontraba.
Las gaseosas también conocidas en el territorio valenciano como limonadas, son unos sobres gasificantes especiales para repostería, que constan cada uno de 2 sobres diferentes. En uno de ellos encontramos el bicarbonato sódico y en el otro el ácido cítrico. Ambos al juntarse entre sí y con el resto de los ingredientes de la receta, generan gases que hacen levar la masa de manera similar a lo que lo harían los polvos para hornear.
He de confesar que esta receta queda mejor con las gaseosas que con el polvo de hornear. Pero si no lo encuentras, puedes sustituirlo por 20 g de levadura química tipo Royal o polvos para hornear.
Te dejo un video corto con el proceso de elaboración paso a paso de esta coca de llanda tradicional valenciana. ¡No te lo pierdas!
Déjame un comentario si tienes alguna duda o sugerencia con esta receta. Y cuéntame si tú también conoces está delicia valenciana.
No dudes en etiquetarme en redes sociales si la preparas, me encantará verla y compartirla con mi comunidad.
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