Sopa minestrone
Sopa minestrone tradicional italiana, nutritiva y reconfortante, con verduras de temporada.
Las calabazas brioche con mermelada de calabaza tienen todo lo que apetece en otoño: una masa tierna y esponjosa, un relleno especiado y un formado que las convierte en pequeños bollos irresistibles.
Hay recetas que entran primero por los ojos, y estos bollos brioche con forma de calabaza son un buen ejemplo.
Por fuera parecen pequeñas calabazas recién salidas del horno y, al abrirlas, esconden una mermelada casera de calabaza especiada que combina especialmente bien con la suavidad de la masa.
Es una receta muy otoñal, pero sin necesidad de recurrir a decoraciones complicadas. El propio formado del brioche consigue que el resultado sea vistoso y especial.
Además, ese contraste entre una masa ligeramente dulce y un interior aromático hace que sean perfectas para un desayuno tranquilo, una merienda o una mesa especial de otoño.
El brioche tiene origen francés y es una de las masas enriquecidas más conocidas de la bollería tradicional. A diferencia de un pan básico, suele incorporar ingredientes que aportan grasa, sabor y una textura mucho más tierna.
El resultado es una miga suave, ligera y ligeramente elástica que funciona especialmente bien tanto en preparaciones dulces como saladas.
Precisamente por su versatilidad, el brioche admite infinidad de formas y rellenos.
Y en esta receta aprovechamos esa característica para transformarlo en unas pequeñas calabazas.
Una de las partes más bonitas de esta receta es el formado del brioche en forma de calabaza.
No hace falta utilizar un molde especial para conseguirlo. La propia masa se trabaja de manera que, durante la fermentación y el horneado, aparezcan esos pequeños segmentos que recuerdan a una calabaza real.
El resultado es especialmente vistoso y convierte una masa de bollería casera en una receta perfecta para compartir o regalar.
Y aunque el formado llama mucho la atención, sigue siendo una receta pensada para disfrutar, no solo para decorar la mesa.
Si la forma exterior ya nos lleva directamente al otoño, el interior termina de completar la receta.
La mermelada especiada de calabaza aporta dulzor, cremosidad y ese aroma cálido tan característico de las especias.
Canela, jengibre, nuez moscada o clavo son algunos de los aromas que tradicionalmente asociamos con la calabaza durante los meses más frescos.
No hace falta que todas estén presentes. Lo importante es conseguir un equilibrio para que las especias acompañen el sabor de la calabaza sin ocultarlo.
Aunque solemos pensar en la calabaza como una hortaliza para cremas, guisos o platos salados, la calabaza tiene un dulzor natural que la hace especialmente interesante en repostería.
Además, su textura permite preparar rellenos, bizcochos, panes, tartas y mermeladas muy jugosos.
Combinada con especias cálidas se transforma completamente y adquiere ese sabor tan asociado a la repostería de otoño.
Por eso no es extraño encontrarla en muchas recetas dulces cuando comienza la temporada.
400 g de harina de fuerza
185 g de leche entera
100 g de azúcar
Un huevo L
Una cucharadita de canela en polvo
40 g de mantequilla a punto pomada
6 g de levadura seca instantánea de panadero o 15g de levadura fresca
Mermelada de calabaza especiada
Un huevo con un chorrito de leche para pincelar
En primer lugar, vertemos todos los ingredientes excepto la mantequilla en el bol de la amasadora y amasamos a velocidad media hasta obtener una masa fina que se despegue de las paredes del bol. Si es necesario vamos alternando ciclos de amasado de 5 minutos con otros de descanso de 10 minutos.
A continuación, incorporamos la mantequilla blanda a punto pomada poco a poco mientras vamos amasando a velocidad media hasta obtener una masa fina y elástica que se despegue de nuevo de las paredes del bol y quede adherida al gancho de la amasadora. De nuevo, alternamos ciclos de amasado y descanso para evitar que la masa se sobrecaliente con la fricción y se degrade el gluten.
Una vez la masa lista, la pasamos a un bol ligeramente aceitado y dejamos que leve tapada hasta que doble su volumen.
Llegado este momento, volcamos la masa sobre la superficie de trabajo ligeramente enharinada y dividimos en porciones 80 g. Boleamos cada una de ellas para aportar tensión y dejamos reposar durante 20 minutos o hasta que la masa se deje estirar. (Si notamos que queremos estirar la masa y esta se retrae, quiere decir que todavía hay tensión, por lo que tenemos que dejarla reposar más tiempo)
Extendemos formando un círculo y rellenamos con una cucharada generosa de la mermelada de calabaza especiada que tendremos reservada. Doblamos la masa para encerrar el relleno, evitando que se salga por ninguno de los pliegues y boleamos para darle forma redondeada.
Con la ayuda de un hilo de cocina damos forma de calabaza. No debemos apretar demasiado los hilos para que después con el fermentado no se rompa la masa.
Dejamos levar las calabazas en una bandeja de horno forrada con papel vegetal tapadas hasta que doblen su volumen.
Por último, pincelamos con huevo batido con un chorrito de leche y llevamos al horno previamente precalentado a 180 °C durante 15-20 minutos.
Las dejamos enfriar sobre una rejilla y cuando están templadas están listas para disfrutar.
Respeta los tiempos de fermentación
En una masa de brioche, las prisas suelen jugar en contra.
Más que seguir únicamente un tiempo exacto, observa cómo evoluciona la masa. La temperatura ambiente influye mucho en la velocidad de fermentación. Por eso, nunca digo tiempos de fermentación exactos, ya que estos no existen.
No añadas harina de más
Una masa ligeramente pegajosa puede resultar incómoda al principio, pero añadir harina continuamente puede terminar dejando los bollos más secos.
Con el amasado y el reposo, la textura suele volverse mucho más manejable. ¡No caigas en la tentación de ahorrar tiempo o no tendrás el resultado esperado! ☹
Haz porciones de tamaño parecido
Si quieres que todas las calabazas brioche se horneen de manera uniforme, intenta que las piezas tengan un peso similar. Ayúdate de una báscula digital para ello,
Además, visualmente quedarán mucho más bonitas cuando las presentes juntas. 😉
No pongas demasiado relleno
Es tentador añadir mucha mermelada, pero un exceso puede dificultar el cerrado de la masa y hacer que parte del relleno salga durante el horneado.
Mejor una cantidad equilibrada que permita cerrar bien cada bollo.
Vigila el horneado
El brioche debe quedar dorado por fuera y tierno por dentro.
Unos minutos de más pueden hacer que pierda parte de esa textura suave que buscamos.
El formado debe quedar definido antes de la última fermentación, pero sin apretar excesivamente la masa. Hay que tener en cuenta que el brioche aumentará bastante de volumen.
Por eso conviene no apretar demasiado los hilos para que la masa crezca sin perder por completo los surcos característicos de la calabaza, pero sin que se corte la masa.
Después del horneado, recuerda quitar los hilos (si dejas enfriar la masa, los retirarás mejor). Puedes añadir un pequeño detalle en el centro que recuerde al tallo y refuerce todavía más su aspecto. Esto es opcional.
Estas calabazas brioche rellenas están especialmente buenas ligeramente templadas, cuando la miga está tierna y el relleno mantiene todo su aroma.
Puedes servirlas tal cual o acompañarlas de café, té, chocolate caliente o una bebida especiada.
También quedan preciosas presentadas juntas en una bandeja para una merienda de otoño.
Y si tienes invitados, probablemente sea una de esas recetas que provoca la inevitable pregunta: “¿cómo has conseguido que tengan forma de calabaza?”.
¿Puedo utilizar otra mermelada?
Sí. La mermelada de calabaza combina especialmente bien con esta receta, pero puedes sustituirla por mermelada de manzana, pera, naranja o incluso frutos rojos.
¿Puedo hacerlas sin relleno?
Por supuesto. Puedes preparar únicamente los bollos brioche con forma de calabaza y acompañarlos después con mantequilla, mermelada o crema de frutos secos.
¿Qué especias combinan mejor con la calabaza?
La canela es probablemente la más habitual.
También puedes utilizar jengibre, nuez moscada, cardamomo o una pequeña cantidad de clavo.
Lo importante es no añadir tantas especias que desaparezca el sabor propio de la calabaza.
Y tú, ¿qué relleno elegirías para estas calabazas brioche: mermelada especiada de calabaza o probarías con otro sabor? Te leo en comentarios
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